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Macri recibió a las máximas autoridades de la Iglesia católica en la Casa Rosada

El Presidente se reunió con la cúpula de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), encabezada por monseñor Oscar Ojea. Los líderes religiosos le trasmitirán su preocupación por la situación social y el aumento de la pobreza.
El presidente Mauricio Macri recibió este jueves por la mañana en la Casa de Gobierno a la cúpula de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), encabezada por monseñor Oscar Ojea.

El titular de la CEA le presentó sus saludos por las fiestas de fin de año y le transmitió su preocupación por la situación social y el aumento de la pobreza, tal como ha expresado la Iglesia en sus últimos pronunciamientos.

También dialogaron sobre el nuevo mecanismo de financiamiento del culto, luego que el Gobierno y la Curia resolvieron cancelar la entrega de $ 130 millones por año para la Iglesia. Los fieles podrán ahora realizar su aporte voluntario para el sostenimiento del culto a través de la cuota del colegio de sus hijos, en reemplazo de los fondos que la Iglesia recibía del Estado y a los que renunció en noviembre último.

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Foto: Presidencia
Según informaron fuentes oficiales, el encuentro respondió a una tradición en la relación entre el gobierno nacional y la Iglesia. Sin embargo, este año se tiñe de un particular contexto, con fuertes declaraciones previas del Papa Francisco y otros integrantes de la Iglesia católica argentina.

Mensaje papal
En el marco de la 52° Jornada Mundial de la Paz que se celebrará el próximo 1° de enero, el Sumo Pontífice difundió un mensaje días atrás dirigido a los hombres y mujeres que "hacen" política.

El decálogo papal de buenas costumbres puede ser interpretado como un encargo para los asuntos locales. Para explicitar sus conceptos, Jorge Bergoglio recordó las "bienaventuranzas del político", propuestas por el cardenal vietnamita François-Xavier Nguy?n Vãn Thu?n, fallecido en 2002.

"Bienaventurado el político que tiene una alta consideración y una profunda conciencia de su papel;
Bienaventurado el político cuya persona refleja credibilidad.
Bienaventurado el político que trabaja por el bien común y no por su propio interés.
Bienaventurado el político que permanece fielmente coherente.
Bienaventurado el político que realiza la unidad.
Bienaventurado el político que está comprometido en llevar a cabo un cambio radical.
Bienaventurado el político que sabe escuchar.
Bienaventurado el político que no tiene miedo".
Al mismo tiempo, Francisco remarcó los "vicios" que perjudican a la política, y que se deben a la "ineptitud personal como a distorsiones en el ambiente y en las instituciones".

"Estos vicios, que socavan el ideal de una democracia auténtica, son la vergüenza de la vida pública y ponen en peligro la paz social: la corrupción –en sus múltiples formas de apropiación indebida de bienes públicos o de aprovechamiento de las personas– la negación del derecho, el incumplimiento de las normas comunitarias, el enriquecimiento ilegal, la justificación del poder mediante la fuerza o con el pretexto arbitrario de la 'razón de Estado', la tendencia a perpetuarse en el poder, la xenofobia y el racismo, el rechazo al cuidado de la Tierra, la explotación ilimitada de los recursos naturales por un beneficio inmediato, el desprecio de los que se han visto obligados a ir al exilio", enumeró el Pontífice.

Comitiva
El titular del Episcopado y obispo de San Isidro estuvo acompañado por el resto de la comisión ejecutiva de la CEA, que integran el vicepresidente primero, el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli; el vicepresidente segundo y obispo de La Rioja, monseñor Marcelo Colombo; y el secretario general del organismo y obispo de Chascomús, monseñor Carlos Malfa.

Por parte del Gobierno participaron el jefe de Gabinete, Marcos Peña, la ministra de Salud y Desarrollo Social, Carolina Stanley; y el secretario de Culto, Alfredo Abriani, quien lleva adelante la relación institucional con la Iglesia y demás credos.

La semana pasada, los obispos recibieron de parte de dirigentes empresariales, sindicales, de organizaciones sociales y cooperativistas, un documento crítico hacia el modelo económico, que detalla la "grave" situación social del país. Ese paper fue suscripto por la UIA, los sindicatos del FSNM y los movimientos sociales y piqueteros opositores.

Pobreza
La Iglesia concurrió a la audiencia con Macri días después de la difusión de las últimas cifras relevadas por el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), que estimó en 33,6% el índice de pobreza, y en 6,1% el de indigencia para el tercer trimestre de este año.

A esos altos índices, se agregaron las recientes declaraciones del arzobispo de Corrientes, Andrés Stanovnik. "Mi función de pastor no me especializa en lecturas políticas, pero puedo manifestar lo que veo, de lo que soy testigo, de lo que escucho cuando conversamos con los sacerdotes que están en contacto con gente que está en la periferia de la ciudad y no está pasando bien. Es un momento económico difícil, muy difícil. La situación del país no es fácil y sobre todo para los que la padecen siempre. Yo tengo casi 70 años y vi sucesivas crisis. He visto que la que las paga, la que más padece, es la gente que siempre sufre, que le cuesta mucho poner el pan sobre la mesa y que tantas veces no alcanza", dijo la máxima autoridad religiosa correntina al periódico local Corrientes Hoy.

"Existen muchos comedores, no sólo de Cáritas, que los tienen en las parroquias de los barrios. También los tienen ONG y otras confesiones cristianas que son las que ayudan a aguantar para que esto no estalle. Hay otras organizaciones, católicas y no católicas, que es necesario reconocerles el lugar que cubren donde el Estado está ausente", enfatizó sobre la ayuda social.
Ámbito.-